New York Blues

New York Blues

Viajar a New York siempre es una aventura.  Hace un par de años lo hice solo y con mucho tiempo libre para caminar y pensar.  La famosa tienda de cámaras y electrónica B&H había lanzado un concurso en video y fui uno de los 75 ganadores.  Así que agarré mis chivas (termino chapín para cosas) y me fui a la Gran Manzana a ver qué había de nuevo.  Con un pensamiento más gráfico que turístico, pude ver esta encantadora ciudad con ojos distintos.  Un poco más lento, de cerca, esperando y dejando pasar.  Me resultó liberador tomarme tiempo para “ver” cosas que otras veces vamos y solamente “miramos”.  Pero el asunto que quiero compartirles es el siguiente:

El proceso creativo está altamente involucrado con nuestras emociones y sentimientos.  No podemos evitar tener ese sesgo emocional que nos produce el clima, o las personas que nos acompañan o las que extrañamos dejando en casa.  Quisiera hacer ahínco entonces en lo siguiente: El creativo visual se adapta y crea conforme a su entorno.  En el primero de esos viajes (bueno, la verdad fueron dos veces en NY en menos de 60 días) tuve una crísis de presión arterial y tuve un derrame en un ojo, lo que me impidió completar mis actividades, pero este evento sirvió para tomar más despacio mi visita a la ciudad que nunca duerme.

Esta es una verdad que nosotros, los creativos gráficos, debiéramos de saber manejar todo el tiempo ¡Y usarlo para nuestro beneficio!

La Escuela EFE no solamente está orientada a que pongas un ojo en el view finder y hagas click.  Nosotros estamos más interesados en tu pensamiento creativo y tus procesos de observar.  Por eso es muy importante sacarle el mayor beneficio a nuestro estado emocional.  Lo más seguro es que más de una vez te hayas dicho a ti mismo: “No estoy de humor para tomar fotos”, o “No tengo ganas de hacer creatividad o diseño porque me siento de bajón”.

A mi criterio, queridos amigos, un mood emocional -cualquiera que este sea- debiera de ser un motor positivo para la creatividad y el arte.  A veces la melancolía genera imágenes que la adrenalina no puede entender.  La tristeza puede ser un motor muy interesante, así como lo es la alegría.

En este viaje la luz estuvo particularmente ausente, o mejor decirlo de otra manera: Filtrada por la lluvia y las nubes.  ¡Pero no fue malo! de hecho fue una magnífica oportunidad para desentenderme de las sombras y obtener fotos increíbles en casi todas las horas del día.  Recuerdo que algo similar me pasó cuando trabajé un  proyecto fotográfico para al disco de mi amigo Julio Melgar “Vuelve” en San Francisco, California.  Hacíamos las fotos y todo lo que tuve que llevar por la ciudad fue una buena chumpa, gorra y mi cámara en la mano.  El día gris y lluvioso resultó ser muchísimo más interesante que un día clásico de sol, cielo azul y nubes blancas.  Mi consejo es que uses como motor creativo tus diferentes estados de animo y crea según tus emociones sin intentar desprenderte de ellas.

Espero que este consejo te sirva para tu próximo viaje y compártenos tus fotos.

Lalo Quintero

 

Previous post
Demasiado Original
Next post
¿Cuántas fotos hacen una buena foto?

No Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Back
SHARE

New York Blues